Padre madre hermana hermano, de Jim Jarmusch

Skye le está preguntando a su hermano mellizo Billy por la muerte repentina de sus padres, ocurrida en un lugar remoto, y él le responde con otra pregunta: “¿Ni siquiera sabemos por qué hacían lo que hacían en cualquier lado?”, para señalar la distancia que había entre ellos y sus progenitores. Lejanía que está en el centro y es el eje de las tres historias que componen Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025), la película con la que Jim Jarmusch obtuvo el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, dando muestra tanto de su consistencia como de su versatilidad autoral.

Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025)

La de esta película no es tanto una excepción dentro de la obra de Jim Jarmusch como una variación de algunas de sus obsesiones, que siempre han estado ahí. El director lleva décadas filmando personajes incapaces de habitar plenamente el mundo que los rodea: inmigrantes, viajeros, poetas, fugitivos, vampiros, turistas o simples sonámbulos emocionales que parecen desplazarse por espacios ajenos. En Padre Madre Hermana Hermano esa sensación de extrañamiento se traslada al núcleo familiar y, en particular, a la relación entre hijos adultos y padres ancianos. Jarmusch parece interesado en lo extraño que resulta que en la sociedad norteamericana y europea se cree una brecha insalvable entre los hijos adultos y sus padres ancianos, como si abandonarlos a su suerte, olvidarlos o visitarlos una vez al año fuera lo adecuado, lo que se espera de esos hijos. El resultado son encuentros tensos, incómodos, llenos de silencios y de extrañeza. Esa incomodidad emocional, que en otros filmes surgía frente a ciudades, idiomas o códigos culturales ajenos, aparece aquí dentro del hogar mismo, abordada además con una sensibilidad más cálida y compasiva de lo habitual en su cine.

Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025)

Aunque los tres episodios que componen Padre Madre Hermana Hermano no están relacionados entre sí más allá del tema común —uno está ambientado en el noreste de Estados Unidos, el segundo en Dublín y el tercero en París—, el director y guionista los dota de pequeños detalles formales comunes que no van a pasar inadvertidos para el espectador: los skaters, el granate de la ropa, los trayectos en automóvil por carreteras o calles urbanas, las fotografías familiares del pasado, el preguntarse si es adecuado brindar con una u otra bebida, la expresión “Bob’s your uncle”, los relojes Rolex, el agua para beber… un simple microcosmos doméstico que en manos de Jarmusch adquiere un significado emocional común para los tres relatos.

Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025)

El primer episodio funciona como “ancla” por ser el más cercano a su universo autoral: dos hermanos, Emily (Mayim Bialik) y Jeff (Adam Driver), visitan a su padre viudo —interpretado por Tom Waits—, que vive solo en una casa aislada en condiciones precarias, al parecer sin pensión y sin otra ayuda que la que Jeff le brinda para reparaciones locativas, abarrotes y para tener algo de dinero en efectivo. Por supuesto que la visita refleja toda la lejanía física y emocional que se ha establecido entre los tres, un autismo sentimental que pesa como una roca y que impide una muestra real de afecto. El humor, más involuntario que pretendido, sale de esos silencios incómodos, de ese lenguaje corporal lleno de gestos truncados. El epílogo de ese segmento, que es Jarmusch al cien por ciento, vale oro, en realidad.

Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025)

El episodio en Dublín tiene como protagonistas a tres grandes actrices: Charlotte Rampling, Cate Blanchett y Vicky Krieps, interpretando respectivamente a una madre escritora y a sus dos hijas, que van a visitarla una vez al año a tomar el té y a ponerse al día con sus vidas. Las condiciones de vida de la madre son, sin duda, superiores a las de sus hijas, dos mujeres que tienen sus propias batallas personales dentro de cierta normalidad social, pero que se reflejan en la conversación en la mesa, rivalidad entre ambas incluida. La frialdad de los sentimientos entre las tres, la dificultad para sincerarse, la imposibilidad de demostrarse afecto, son las marcas de este episodio, que para la madre tiene final feliz cuando ambas hijas se marchan, con suerte hasta dentro de un año.

Padre Madre Hermana Hermano (Father Mother Sister Brother, 2025)

El episodio en París es el futuro cercano de los otros dos segmentos, en el sentido de que los padres ya han fallecido. Los dos mellizos neoyorquinos, Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat), han perdido recientemente a sus padres, que residían en París, y ahora que Skye ha llegado a la ciudad para, de alguna forma, despedirse de ellos y de sus cosas materiales, es que se dan cuenta de lo poco que sabían de esos progenitores que hicieron su vida aparte de ellos. A diferencia de los otros dos segmentos, donde hay tensión entre las parejas de hermanos, acá hay una relación cercana y positiva entre los dos, quizá por la conexión invisible que existe entre los mellizos y que ellos mismos mencionan. Ambos se enfrentan, sin embargo, al vacío. A la nada. Las preguntas e inquietudes sobre sus padres se estrellan contra el silencio que ellos mismos crearon al distanciarse y no mantener contacto con ellos. Ahora es demasiado tarde. Realmente tengo la impresión de que ya es tarde para todos, incluyendo a aquellos cuyos padres —esos perfectos desconocidos— aún viven.

©Todos los textos de www.tiempodecine.co son de la autoría de Juan Carlos González A.