El origen del tercer largometraje dirigido por Bradley Cooper, ¿Está funcionando esto? (Is This Thing Going On?, 2025), es doblemente autobiográfico. Surge de una anécdota real del comediante John Bishop sobre la noche en que decidió subirse por primera vez a un escenario. El actor Will Arnett la escucha, la apropia y la reescribe filtrando en ella las huellas de su propia biografía, relacionadas con su divorcio con Amy Poehler. Vincula al guionista Mark Chappell para darle forma a esta historia, y ambos con Bradley Cooper –un director interesado en las historias de personajes masculinos en crisis- para elaborar un guion que termina siendo el reflejo emocional del actor que interpreta al protagonista del filme. Quizá ese también es el origen de la sinceridad y emotividad que se desprende de este relato, la historia de una pareja que se divorcia y cómo cada uno gestiona el periodo inmediato de su separación.

Esa pareja la constituyen Alex (Will Arnett) y Tess (Laura Dern), y cuando la película empieza ya la crisis en la que están –y cuyo origen desconocemos- los lleva a asumir que lo mejor es que Alex se vaya a vivir por su propia cuenta. En el momento en que sus caminos se separan, ¿Está funcionando esto? asume el punto de vista a Alex y nos muestra cómo, prácticamente por casualidad, encuentra en el stand-up comedy una forma de exponer públicamente su situación afectiva. Quienes practican este tipo de comedia parecen, en la mayoría de los casos, estar contándonos su propia vida, desnudando ante un público sus tragedias, anécdotas, defectos y cosas graciosas que les han pasado, y de esa manera –al demostrar su vulnerabilidad y su capacidad de reírse de sí mismo- encontrar el favor solidario de los que pagan por escucharlo. Obviamente es altamente probable que lo que nos cuenten en el escenario no sea exactamente su vida, que exageren o inventen totalmente su parlamento, pero logran establecer una complicidad y una cercanía que por lo general juega a su favor.

Dado que Alex es un absoluto novato en el stand-up comedy, no tiene material distinto que ofrecer que su propia existencia y esa está atravesada por su separación. La película nos muestra como lentamente se va tomando más confianza en sus apariciones, pero ante todo como esas confesiones nocturnas le sirven a él de catarsis, terapia y bálsamo. Will Arnett aparece frente a nosotros en primer plano y en ese rostro vemos dudas, decepción, tristeza, rabia… emociones que él refleja en unos monologos confesionales tan sinceros que entendemos que ahí hay dolor propio, no solo actuado. Pese a centrarse en él, Bradley Cooper también nos muestra la forma en la que Tess trata de asumir esta situación, rehaciendo su vida y recuperando lo que la apasionaba. Laura Dern es una actriz de enorme capacidad dramática y acá tiene la oportunidad de demostrarlo, sobre todo en el punto de inflexión del filme, cuando los senderos de ella y él confluyan inesperadamente.

¿Está funcionando esto? nos muestra lo difícil de la comunicación entre una pareja y a su vez el universo tan propio que construyen a su alrededor. Acá veremos como la intimidad no desaparece con la separación, sino que puede desplazarse hacia otros territorios, incluso hacia la representación pública de lo privado. Así, mientras la pareja se disuelve en términos sociales, persiste —y se reactiva— en un plano más ambiguo, donde el deseo, la complicidad y cierta forma de reconocimiento mutuo sobreviven, por lo menos temporalmente, a la ruptura. Alex y Tess inventan una nueva forma de relacionarse que quizá no sea perfecta o ideal, pero a la que van a darle la oportunidad de hacerla funcionar para ambos. Al respecto nadie parece tener el manual de instrucciones, y en esa lógica de ensayo y error la película encuentra su forma más honesta y personal de verdad. Como en la vida misma.
©Todos los textos de www.tiempodecine.co son de la autoría de Juan Carlos González A.










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